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Ella

  • Foto del escritor: Diego Franco
    Diego Franco
  • 8 feb 2023
  • 4 Min. de lectura

-¿Vino ella?


-No sé, Ella dijo que no iba a venir


-Entonces no leyó la carta


-¿Qué carta?, la que tú le diste de broma


-No era ninguna broma


En ese momento, miraba hacia arriba con los ojos llorosos y me salía corriendo del lugar.


De rodillas a la mitad de la cancha entre lágrimas, mientras que Ayla corría a abrazarme.


-¿Qué paso Gian?


-Me acaban de decir que Evangeline, cree que lo de la carta fue una broma


-Yo no podría jugar con los sentimientos de una persona de esa manera.


En ese momento llegaba Megan corriendo, y me secaba las lágrimas con sus manos


-No, Gian, ya me contaron lo que pasó, ella no ha leído tu carta porque si no ya te hubiera dicho lo que piensa y siente de lo que le dijiste.


-¿Y si no? ¿Por qué creería que fuera una broma?


-Porque a veces ya no queremos más tristeza y preferimos ignorar lo que puede llegar a ser bueno, pero no lo sabremos, si no abrimos nuestro corazón a personas que nos pueden ayudar.


-Es solo que ya no quiere pasar por más tristezas o porque le da pena demostrar lo que siente


-Pero yo no le quiero hacer daño, solo quiero conocerla más cada día, ya que en estos meses no habrá día en que no aprenda algo nuevo de ella.


-Sabemos nosotras que no le quieres hacer daño ni jugar con sus sentimientos, pero ella realmente no sabe todo esto, tú solo le diste la carta.


-Lo sé, fue mi error, pero aquí entre nosotros les puedo demostrar mucho cariño, pero con ella me pongo nervioso a la hora de mostrar esos sentimientos.


-Por eso la razón de la carta, ya que en esa carta tal vez no pude desarrollar mis palabras, pero todas aquellas eran las necesarias para decirle lo que siento por ella.


En ese momento las dos se quedaban calladas y me abrazaban, pues nunca les había contado algo que a lo mejor no era tan personal, pero era de esos sentimientos que nadie sabía de mí.


-Wow, entonces te importa de verdad


-Sí, y más que eso, me encantaría decirle que estoy enamorado de ella.


-El baile ya está a punto de iniciar, y ella casi no ve el celular, aunque le llamemos nosotras, no lo va a ver, PERO…


-PERO…


-Podrías ir a su casa a explicarle todo y decirle si aún quiere venir al baile


-A la hora de que le expliques todo, incluyendo lo que sientes por ella, sé tú, no necesitas todo el tiempo las letras para expresarte; Solo haz que tu corazón hable, y se exprese como lo sabe hacer.


-Solo sé tú a la hora de abrir tu corazón, que el miedo que tienes que ser tu propio veneno, y tengas que sacarlo.


En ese momento me levantaba junto con ellas y las llevaba a dentro del lugar antes de que iniciara la velada, caminaba rápidamente para parar un taxi, cuando alguien me tocaba el claxon.


-¿Jean eres tú?


-Sí, padrino, ¿Qué pasa?


-Ayúdame, tengo que ir a la casa de Evangeline


-Pero la velada está a punto de comenzar, Megan me está esperando


-Por favor, ayúdame necesito ir


-Está bien, te dejo y me regreso


Mientras aceleraba a máxima velocidad, solamente podía pensar en aquellos momentos que había vivido con ella, del más mínimo al más emocionante, donde cada día la iba conociendo más y por ello me había enamorado de ella


-¿Por qué Gian?


-¿Por qué, qué?


-Porque ella, ¿Por qué Evangeline?


-Jean… Ella es una chica muy linda, en todo los aspectos, es inteligente, me quedo sin palabras cada vez que la veo, ella es única chica tímida, pero linda con todo el mundo, tiene la mirada pesada, pero es muy abierta con todos.


-Simplemente es ella


-Wow se ve que la amas de verdad, Pues yo sé cómo se siente cuando te enamoras, das completamente tu ser a ella, y eso te hace ser una mejor persona, realmente amándola como es, aceptando sus aciertos y errores.


-Es muy cierto, por eso tengo que ir con ella y decirle


Al momento de llegar, me bajaba del auto y mientras que Jean se estacionaba, yo tocaba a su puerta, cuando se abre la puerta, ella sale, me mira y en eso me abraza.


-Evangeline, querida, no sé cómo empezar, nunca fue una broma aquella carta que te di aquel día


Mientras que ella empezaba a llorar en mi pecho,


-¿Qué pasa?


-Tenía miedo de que fuera una broma


-Yo tengo miedo de tu respuesta


-Mi respuesta es que con tan pocas palabras pudiste explicar lo que sentía por mí y te atreviste en vez de decir, “Quieres ir” dijiste “Me permites”.


-Y mi respuesta es que tú eres el dolor de mis mariposas en el estómago, eres la razón de mis miradas al atardecer, y ahora mi excusa de salir siempre.


-Si aún quieres …


En ese momento levantaba su mentón y le decía


-¿Me permites besarte?


-Solo cállate y hazlo


En ese momento entendí que no necesitaba un baile ni música, solamente tenía que ser yo y ella conectado nuestros sentimientos abriendo nuestros corazones. Y ahí sí sería una velada perfecta con la persona indicada.


1 comentario


FRIDA VISICONTY SANCHEZ
FRIDA VISICONTY SANCHEZ
10 feb 2023

El mejor final!!!

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