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Como sobrevivir a la peregrinación

  • Foto del escritor: Jose Guillermo Sandoval Saldaña
    Jose Guillermo Sandoval Saldaña
  • 10 oct 2023
  • 2 Min. de lectura


La peregrinación, es un evento anual realizado por inicios de noviembre, en donde toda la comunidad UPAEP está invitada a dar una larga caminata hacia la basílica de Guadalupe.


Sabemos que tomar la decisión de asistir o no, puede llegar a ser difícil, más si es tu primera expedición. Es por eso que aquí te traemos una lista de consejos para que vayas lo más preparado y disfrutes de esta gratificante aventura.



¿Cuanto Kilometros son en realidad?


Aunque se nos especifiqué que se recorren 35 km en total. Se estima que realmente, son alrededor de entre 40 a 43 km. añadiendo el recorrido del día siguiente para llegar a la basílica, que dependiendo de donde te deje tu camión, pueden ser de entre 1 a 3 km más. Lo que nos da una suma aproximada de unos 45km, contando la caminata de los dos días.


Si está en tus posibilidades ¡No Pares!


Si bien, el descanso es fundamental en este tipo de caminatas, te recomendamos hacerlo lo menos posible; ya que el hecho de descansar, provocará que pierdas el ritmo al caminar y te sientas más cansado, por consiguiente, perderás tiempo valioso del día para llegar a armar tu casa de campaña. Lo mejor será esperar a que los guías asignen el lugar de descanso, dado que en estos periodos de tiempo, te llegarán a dar provisiones como agua o una fruta.


Prepárate para la noche más helada de tu vida.


Hay que tomar en cuenta, que el campamento está ubicado en una zona llamada “río frío”, en la que empiezas a armar tu casa de campaña a las 10 de la noche (esto si llegas temprano). Por lo que no es de sorprenderse que la temperatura ronde de entre los 5° a los -3° grados. Para muchos, el verdadero reto fue sobrevivir la noche, sin exagerar, si no guardas tu ropa adentro de la casa de campaña, se congelarán. Así que te recomendamos traer ropa térmica, guantes, bufanda y una chamarra rompeviento o impermeable.


Sin duda, esta experiencia no debe ser tomada a la ligera. Es un reto desafiante en el que el frío y el cansancio serán tu peor enemigo. Sin embargo los bellos paisajes, la compañía con amigos y la satisfacción contigo mismo, hacen que todo el sacrificio valga la pena.





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