Hasta la Cima
- Diego Franco

- 5 may 2022
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 14 jul 2022
A lo lejos se escuchaba, unos ruidos extraños con una sombra que la cual no se podía distinguir, sin embargo, estaba entre los árboles, con miedo decidí alcanzar al grupo de campistas que iba a subir a la montaña, pero algo que me percato es como ellos no podían escuchar esos extraños ruidos ni ver esa sombra, a la cual decidí ignorarla y enfocarme en mi camino.
Al par de unos metros veía que unos campistas venían bajando, y decidí preguntarles acerca de las sombras.
Hola, Disculpen la molestia, pero de casualidad ustedes pueden ver esa sombra o escuchar esos ruidos extraños
Ellos con caras de confundidos me respondieron
No, perdona, No escuchamos nada y no vemos nada, ¿Te encuentras bien?
Si claro, Perfectamente no tengo ningún mal estar, de seguro es la presión de la altura en la que estamos
Vale, está bien, es mejor que alcances a tu grupo, para que estés seguro y venga ánimo, ya estás cada vez más cerca
¡Sí, claro, Muchas Gracias!!!
Al enfocarme en mi camino, en el trayecto volví a escuchar esos ruidos extraños, pero ahora ya no eran ruidos, ahora eran como varias voces a la vez, pero eran inaudibles, para dejar de escuchar esas voces me puse mis audífonos y con música tranquila seguí con mi trayecto.
Con mi música y siguiendo el camino de los campistas ya no eran las voces, sino la sombra cada vez estaba más cerca y cuando se acercaba empezaba a tener miedo y escalofríos, no sabía que era, pero era una sensación misteriosa.
Esa sombra me seguía con rapidez y cada vez que paraba a respirar volvía a ver la sombra, pero esa sombra, cuando yo me paraba, parecía que cobraba vida porque se convertía en un hombre de rodillas rompiendo en llanto sin poder hablar y volteando hacia abajo y luego volteándome a ver fijamente.
Yo con miedo me ponía en marcha y seguía en el camino con mi música, pero cada vez más se acercaba la sombra con agilidad, y por momentos podía sentirla, pero nunca pude tocarla.
Casi llegando a la subida de la montaña, veía a una chica que estaba llorando sentada en una roca, pero cuando llegue con esta chica la sombra se desvanecía, me quite los audífonos y también habían desaparecido las voces, y veía a mi alrededor y podía ver una vista tan increíble que no podía imaginar tan lejos había llegado.
Pero me voy acercando a la chica y le digo
Hola, ¿Cómo estás?, ¿Estás bien, te puedo ayudar en algo?
Y ella entre lágrimas y con la voz cortada
Hola, No lo entenderías, Pero gracias
Es cierto, tal vez no lo entendería, pero me gustaría poder ayudarte
Tal vez te parecerá algo raro, algo loco, pero estoy escuchando voces y viendo una sombra de una mujer que está de rodillas y llorando y viendo hacia abajo y viéndome fijamente
Yo un poco desorientado, pensando en porque los dos veíamos y escuchábamos los mismos, ella me decía
Cuando empecé a escuchar esas voces y ver esa sombra que estaba siguiéndome me quise regresar, pero cada paso que daba hacia abajo, se escuchaban voces que no les entendía, pero también risas como risas burlonas así.
Intentando saber poco éramos los únicos que podíamos ver esas sombras, y entre los árboles se oscurecía cada vez más y empezábamos a ver más sombras y escuchar más voces que no entendíamos y las risas eran más fuertes.
Señorita, tenemos que subir, si no las sombras van a venir hacia nosotros y tengo miedo de lo que pueden hacer en mí y en usted
Mientras se levantaba y se secaba las lágrimas me decía
¿Entonces no soy la única que puede ver esto?
Aparentemente no, y disculpé señorita ¿Cuál es su nombre?
Majo un gusto, y si creo que deberíamos de empezar a escalar la montaña porque cada vez el bosque está más oscuro y es de día, así que también tengo miedo.
Un gusto Majo, Si vamos es un tramo largo, pero es mejor salir de aquí y subir para alejarnos de esta sombra
Mientras más caminábamos y nos alejábamos, más las voces y las risas se escuchaban a lo lejos, pero la sombra aún estaba detrás de nosotros, y por un momento el camino se veía infinito y lo parecía al ver las grandes rocas, pero lo hacíamos lento ella iba adelante y yo atrás y ya casi al final unos metros antes de llegar a la cima.
Me tropiezo y me levanto, pero me quedo sentado por unos momentos en una roca cuando la sombra se convierte en un hombre y se acerca a mí, y me toca el hombro.
En el momento que me toca el hombro empiezo a marearme y a sentirme cansado, triste, mal y él se acerca a mi oído y me susurra
Ríndete, no estás hecho para esto, no sé por qué estás acá, eres una persona común que no sirves para esto ni para la vida, tienes miedo ¿No? ¿Ven baja conmigo?
Cuando a lo lejos escucho a Majo
No le hagas caso, mira en donde estás, estás a pocos metros de lo más alto, en estos momentos parecerá que no puedes con nada y que estás acabado, y sé que el miedo te va a hundir, pero yo sé que vas a salir adelante, por favor.
En ese momento veo el paisaje y rompo en llanto pensando que todo este tiempo el hombre que vi era yo si me voy con el miedo o salir adelante y cuando veía a Majo ella ya estaba en la cima, ella ya lo había logrado, en ese momento vi al miedo y solté su mano y seguí adelante, y en ese momento el miedo se había ido y las voces y las risas habían desaparecido.




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